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miércoles, 7 de noviembre de 2012

Economía. El mayor expolio jamás contado: rescates y banco malo. Por Roberto Centeno.

 
Por Roberto Centeno
"¿Cuánto dinero nos ha costado el sistema financiero? Es algo que solo puede ser estimado porque todo el proceso se realiza sin transparencia alguna, sin que nadie haya justificado el porqué del rescate indiscriminado de todas las entidades, algo que no ha sucedido en ningún lugar del planeta."
Creo que la mayoría de los ciudadanos no son conscientes aún de lo que está ocurriendo en nuestro país. Están privando a la gente de sus medios de supervivencia para financiar un modelo de estado inviable, que despilfarra más de 100.000 millones anuales en 17 estructuras con todos los elementos e instituciones propias de un estado, con dos millones de enchufados y donde la incompetencia y la corrupción institucional y personal son la norma. Todo para mantener un sistema financiero quebrado, que nos cobra las comisiones y los intereses más altos de Europa, y para enriquecer sin límite a cuatro empresarios monopolistas.

Es tal como suena: están destruyendo la clase media, llevando a la miseria a la clase trabajadora y condenarán al hambre a pensionistas y parados. Y esto no se arregla, no hay brotes verdes ni nada que se le parezca. Como señalaba el viernes el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz en la revista Capital, “España está ahora peor que hace cinco años, no hay ninguna base para decir que estemos más cerca del final de la crisis, no hay luz al final del túnel”. Lo mismo opina Walter Münchau, el analista estrella de FT, para quien España no tendrá crecimiento hasta final de la década.

Esto es lo que lleva a inversores y grandes ahorradores a poner a salvo su dinero. La salida de capitales totaliza 247.000 millones en ocho meses, el 24% del PIB; no hay país que pueda soportar esa sangría. Además, la mayoría de multinacionales con filiales en España ya no reciben ni un euro de sus matrices para financiarse, como era habitual, y tienen que hacerlo con los bancos locales a unos tipos de interés mayores, porque si España quiebra solo pierden la filial, pero no los cientos de millones que normalmente les prestaban. Todo está muy claro para quien tenga ojos. Y es que todas las medidas del Gobierno están acelerando la espiral deflacionista creada por Zapatero, están destruyendo la economía productiva y el poder de compra de las familias, lo que lleva la nación al desastre. 

Ya dan igual las mentiras… ¿cómo el INE puede tener la desvergüenza de afirmar que el PIB 3T ha sido menos malo que el anterior, si todos sus componentes, desde el consumo a la inversión, han caído entre tres y cuatro veces más y hasta el saldo exterior fue menor que en el trimestre anterior? Las ventas del comercio minorista se han desplomado un 13% en septiembre, la mayor caída conocida, y las de coches, un 22%. La ligera mejoría de ingresos en septiembre es efímera: la situación de base es desastrosa, con un desfase de 26.000 millones entre previsiones y realidad, pero es que, además, los inspectores de hacienda alertan del efecto “yoyó” en el IVA, esto es, se adelantaron compras que ahora se contraerán, por lo que estiman una caída de ingresos hasta fin de año. Todos los indicadores adelantados muestran que la recesión se acelera y que el paro llegará a 6 millones a finales de año.

Y, después, el acabose: CC.AA. y ayuntamientos, que han necesitado 60.000 millones de adelantos del Estado en 2012 para no quebrar y que tienen los cajones rebosantes de facturas sin pagar, deben ya más de 10.000 millones a la Sanidad y a los autónomos, que se sepa. “Van muy bien y cumplirán con el objetivo de déficit”… es, simplemente, alucinante. Según el Foro Económico Mundial, España está a la cola en control del déficit… ¡por detrás de 134 países! No es posible tocar un solo sector en el que la mentira y el robo a los ciudadanos no adquiera ya tintes de tragedia.

Un rescate indiscriminado al margen de la Ley
En el sector financiero, la gestión de la crisis no es que haya sido disparatada, es que es de cárcel. En EE.UU. y Reino Unido se afrontaría el problema del sector financiero primero cuando tocaba, y no cinco años más tarde, y luego en forma radicalmente diferente. Hank Paulson, secretario del Tesoro y expresidente de Goldman (no como los indocumentados que nos gobiernan), y su homólogo británico se negarían a comprar activos tóxicos y, en su lugar, comprarían acciones y preferentes, es decir, lo bueno, lo malo y lo regular. Cada banco se deshace como puede de sus activos y cuando el mercado se estabilizase, venderían las acciones obteniendo un beneficio. En EE.UU. y en Reino Unido ya casi todas las entidades están en ello.

El problema es que, aquí, la oligarquía política depende de la financiera, que financia su despilfarro, y que los españoles somos un pueblo inculto y ovejuno incapaz de reaccionar. ¿Cuánto dinero nos ha costado el sistema financiero? Para saberlo hay que sumar todo: lo entregado, lo comprometido y los avales, algo que solo puede ser estimado porque todo el proceso se realiza sin transparencia alguna y sin que nadie haya justificado el porqué del rescate indiscriminado de todas las entidades, algo que no ha sucedido en ningún lugar del planeta. 

Empecemos: CCM, su coste (“no costará un euro al contribuyente”, dijo MAFO, que debería estar procesado) 9.000 millones; esquema de protección de activos o compromiso de garantizar las pérdidas, Unnim, CAM, Pastor, etc., 25.000 millones; dinero pedido hasta ahora al FROB, 11.000; Bankia, 19.000 descontando los 4.500 millones del FROB; rescate europeo avalado por España, 40.000 millones para empezar, de los que apenas se recuperará la mitad; 61.000 millones al banco malo, con una pérdida estimada del 35%, es decir, 21.000 millones, y lo que venga, que vendrá. Subtotal a día de hoy: 105.000 millones.

Y esto no es todo. Hemos avalado refinanciaciones de deuda y emisiones de la banca por 150.000 millones. ¿Cuánto serán los fallidos? No lo sabemos, pero dada la situación de la economía, un 40 o un 50% no serían cifras disparatadas. Seamos optimistas y pongamos un 40%: 60.000 millones; lo sumamos a lo anterior y el expolio del sector financiero a los españoles asciende a 165.000 millones. Y todo para salvar a ocho bancos o grupos de cajas que deberían ser cerradas porque ni son necesarias, ni ejercen función económica alguna (excepto la compra de deuda pública para financiar el despilfarro) ni prestan un euro a la PYMEs, que son las que de verdad crean empleo y tienen a cerrar a millares con negocios sólidos. España ocupa el lugar 121º del mundo en posibilidad de conseguir crédito empresarial. Es de juzgado de guardia.

Pese a este gigantesco expolio nadie ha respondido de nada; no importa que la gestión desastrosa no fuese solo pura incompetencia, sino también acciones claramente delictivas. Además, todo lo explicado ha sido decidido con una opacidad absoluta y al margen de cualquier control judicial sobre la legalidad de los actos. Se fuman un puro con la Ley y con el Estado de Derecho, no digamos ya con el dinero de los españoles; ni cumplen los plazos para formular cuentas, ni cumplen la obligación de consolidar cuentas, ni dan información alguna de la razón de sus actuaciones. Han decidido, además, que todo el peso del rescate recaiga sobre los contribuyentes mientras que los bonistas, en buena parte extranjeros, no asumen pérdida alguna; esto es un fraude inaceptable que no ha ocurrido en país alguno. El día que exista una justicia independiente, todas las personas responsables de semejante expolio deberían ser procesadas por presunta malversación masiva de caudales públicos.

El ‘banco malo’, ¿quién pone el dinero?
Y, así las cosas, ahora se disponen a despilfarrar hasta 90.000 millones de euros en la compra de activos tóxicos a precios muy por encima del mercado. La primera tacada iba a ser de 44.000 millones, pero en cuatro días ha subido a 61.000, porque han aparecido cuatro entidades quebradas más. ¿Pero quién hace los números en el Gobierno? Y, ¿quién pone el dinero? La excusa de estos trileros era que 50.000 millones los pondrían inversores privados y 40.000 los españoles. Como era previsible, ningún inversor privado está dispuesto a poner un euro. ¿Y al final cómo se arregla? Muy fácil, el dinero lo ponemos íntegramente nosotros.

Otra cosa diferente es que como eso es invendible, y la gente que ya insulta por la calle a los políticos en cuanto les ve podría ir más allá de las palabras, lo van a disfrazar de alguna manera. La más probable es que obliguen a los bancos ‘sanos’ a participar, a base de que también nos quedemos con su porquería a precio de oro molido y, además, les garanticemos su dinero con nuestras vidas y haciendas. Al final, quien pondrá los 90.000 millones seremos nosotros y las pérdidas, calculen el 35% incluyendo el coste de gestión, que va a ser espectacular.

Pero es que no son 90.000 millones. Según el BdE, el volumen de activos tóxicos inmobiliarios que los bancos tienen en sus balances es de 180.000 millones de euros, de los cuales 73.000 son suelo, cuyo valor es cero, por lo que el agujero no será inferior a los 120/130.000 millones. Y tampoco esas cifras representan la magnitud del desastre, ya que la deuda de las promotoras y constructoras con la banca asciende a 400.000 millones y la casi totalidad están quebradas, lo que significa que sus créditos son incobrables. 

¿De dónde saca el BdE que solo son 180.000 millones los activos tóxicos ligados al ladrillo? Y los otros 220.000 millones, ¿acaso son triple A? El agujero a tapar rondará los 250.000 millones. 

Los descuentos de toda la basura, porque lo bueno se lo quedan ellos, serán del 54% para pisos terminados, del 63% para pisos sin terminar y del 79% para el suelo, unos descuentos que los inversores internacionales consideran muy por debajo de los de mercado. El Ayuntamiento de Madrid ha tenido que dejar desierta la subasta de seis inmuebles Premium en el centro de la capital, para los que ofrecía un descuento del 50%, mientras que descuentos del ‘banco malo’ para este tipo de activos son del orden del 40%, aunque la media sea del 54%. La razón de que la subasta quedara desierta fue que el descuento, según los interesados, debería llegar al 80%. O sea, que el ‘banco malo’ pagará casi el doble de su valor real. 

Pero el expolio no se limita a adquirir activos tóxicos por encima de mercado. Estos depredadores van a crear una enorme estructura para aparcar decenas de miles de pisos y millones de metros cuadrados de terrenos durante 15 o 20 años, que habrá que mantener y vigilar, y cuyo deterioro corre a nuestra costa, un costo enorme que hasta ahora soportaban los bancos. Un tinglado gigantesco donde toda corrupción es posible, donde van a colocarse miles de amigos del poder, donde se van a forrar notarios, abogados, asesores, y los amigos que consigan meter la nariz en este disparate incontrolable, que va a gastar nuestro dinero como si fuera confeti, razón por la cual ya hay puñaladas por conseguir un puesto en el mismo.

Lo que ya resulta el mundo al revés es que los responsables del desastre, que han sido incapaces de gestionar el proceso, se postulan ahora para gestionar el ‘banco malo’, y el problema no es solo el dinero que se van a llevar, que también, sino el desastre que van a organizar con nuestro dinero. El rescate indiscriminado y al margen de la ley del sistema financiero es después del modelo de Estado, la segunda causa de la ruina de España. Por ello, les recuerdo lo de siempre: pongan sus ahorros a salvo y cuanto antes; abran una cuenta fuera -Santander y BBVA se lo ofrecen a sus clientes vip- o, más sencillo, compren productos de inversión extranjeros en su banco que se rijan por la ley americana, alemana o similar, no compren productos de inversión españoles sometidos a la ley española. 

fuente/ Cotizalia

martes, 6 de noviembre de 2012

Economía. De Islandia para el mundo: lecciones de economía y dignidad.

 

Islandia ha generado una ejemplar historia de soberanía, digna de ser tomada como viva inspiración para el resto de las naciones.

Indudablemente Islandia es un lugar especial. Me atrevo a comenzar este artículo con dicha afirmación pues no solo considero a este país como uno de los sitios naturalmente más hermosos del planeta (recordemos que aquí las fuerzas naturales han establecido un pacto de intimidad con la fantasía), sino por que en los últimos cinco años, esta pequeña isla se ha encargado de brindarnos una épica lección en cuestión de finanzas y dignidad.

Tras consolidarse como uno de los países con mayor bonanza económica en 2003 la banca local fue privatizada. Se emprendió una cruzada por digitalizar la mayor cantidad de operaciones con el fin de que, aprovechando los bajos costos operativos de la banca en-línea, se pudiesen ofrecer intereses suficientemente jugosos para atraer la inversión extranjera. Sin embargo, con la llegada de inversionistas foráneos, particularmente británicos y holandeses, la deuda de los bancos comenzó a crecer vertiginosamente. Y a finales de ese mismo año esta equivalía ya a 200% del producto interno bruto del país, mientras que para finales del 2007 había crecido hasta representar un 900% del PIB.

Llegó el 2008 y junto con él la hiper-mediatizada ‘crisis global’. Fue entonces cuando reventaron los tres grandes bancos de Islandia (Landbanki, Kapthing y Glitnir), y tuvieron que ser nuevamente nacionalizados. El valor de la divisa local, la corona islandesa, se desplomó un 85% con respecto al Euro, y a fines de ese año la isla tuvo que declararse en bancarrota. Ante esto la presión de la ‘comunidad internacional’, encabezada por el FMI y la Unión Europea, no se hicieron esperar. Para rescatar la economía, o mejor dicho para sanar la deuda contraída por la  banca privada, Islandia solicitó un préstamo por 3,500 millones de dólares, los cuales tendrían que ser cubiertos por la ciudadanía –cada uno de los 320,000 habitantes de este país pagaría alrededor de cien euros al mes durante 15 años, considerando una taza de interés de 5.5%–. Fue entonces cuando una épica historia de soberanía comenzó a materializarse.

Las protestas civiles provocaron la caída del gobierno en turno y se convocó a elecciones extraordinarias. Una coalición de izquierda asumió las riendas pero al poco tiempo de triunfar parecía dispuesta a someterse ante la presión internacional. Las manifestaciones de indignación se recrudecieron al punto de que, finalmente, el nuevo gobierno se abstuvo de ratificar el modelo fiscal que obligaría a los ciudadanos a absorber la deuda de los banqueros y se convocó a un referendum.


Ante las inéditas circunstancias que otorgaban a la población el poder real de decidir sobre su futuro (por cierto, la ilusión que sistemáticamente ofrece la democracia alrededor del mundo pero que en un plano fáctico está lejos de garantizar), la comunidad internacional arreció la presión, y tanto Inglaterra como Holanda, países donde operaban los bancos que poseían la deuda, amenazaron con aislar económicamente a la pequeña isla. Incluso, según cita Deena Stryker en su artículo Why Iceland Should be in the News But It’s Not, el presidente islandés Olafur Ragnar Grimsson, acusó: “Nos advirtieron que de rehusar las condiciones de la comunidad internacional, nos convertiríamos en la ‘Cuba del norte’. Pero si hubiésemos aceptado, entonces nos habríamos convertido en el Haití del norte”.

Con un rotundo 93% de los votos en contra la población islandesa rechazó absorber la deuda de los bancos. Luego de la votación el FMI, fiel a su tradicional bullying, congeló el préstamo anteriormente pactado. Respaldado por la población, el gobierno inició las investigaciones pertinentes para dar con los verdaderos responsables de la situación, es decir, aquellos altos ejecutivos de los bancos involucrados cuya voracidad, característica esencial de ese gremio, se había traducido en una histórica crisis para el país. “Islandia hizo lo correcto asegurando que su sistema de pagos continuaría funcionando, mientras que los acreedores, no el contribuyente, asumieron las pérdidas de los bancos”, explicó en su momento a Bloomberg el premio Nobel de Economía y profesor de Columbia, Joseph Stiglitz.

Aprovechando las circunstancias del momento, los islandeses decidieron montarse sobre la ola de empoderamiento que habían generado, y procedieron a exigir un rediseño de la constitución –la anterior, redactada en 1918 tras lograr independizarse de Dinamarca, era una copia prácticamente idéntica de la Carta Magna danesa–. Pero el reescribir la constitución no respondía a una simple euforia anárquica, en realidad era un paso más para consolidar la iniciativa inaugurada con el reciente referendum: se trataba de mermar el decisivo poder financiero que la comunidad internacional ejercía sobre el país (fenómeno presente en prácticamente todas las naciones).

La nueva constitución pasó por un inaudito y estimulante proceso de creación. Se designó a 25 destacados ciudadanos para que acuñarán la estructura básica, mientras que los detalles fueron definidos, literalmente, por la propia población. Recordemos que está fue la primer constitución ‘open source’, ya que fue redactada en Internet, mediante un archivo abierto y disponible para que cualquier ciudadano islandés pudiese incidir, a través de sugerencias y comentarios, en su elaboración. En resumen, los islandeses participaron activamente, y presenciaron en tiempo real, en el nacimiento de su nueva constitución.

Aunque esta crónica pareciera más un fragmento extraído de un cuento que describe el utópico renacimiento de una nación, lo cierto es que el caso islandés es un ejemplo palpable de cómo una nación fue capaz, a pesar de la poderosa ‘comunidad internacional’ –esa entidad tan abstracta como influyente, que súbitamente emerge para definir el rumbo de las naciones en momentos decisivos, sometiendo su supuesta soberanía a costa de agendas financieras de corte global–, de redefinirse de acuerdo a un simple criterio: el beneficio real de la población en cuestión.    

Curiosamente, a pesar de haber sido afrontada de acuerdo a las medidas que tradicionalmente sugieren, o mejor dicho imponen, organismos como el FMI y el Banco Mundial, la crisis financiera de 2008 no solo se mantiene vigente sino que amenaza con recrudecer, especialmente si consideramos el caso de Europa, región que ya presenció la bancarrota de un país, Grecia, y que observa como un puñado de economías, entre ellas España e Italia, se aproximan al despeñadero. Y precisamente por está razón es que hoy más que nunca el caso de Islandia merece ser analizado, difundido y, sobretodo, considerado como un modelo replicable.

El caso de Islandia no es solo un ejemplo de cómo sortear a la mafia financiera, aquella encabezada por corporaciones, instituciones bancarias, y organizaciones internacionales que rigen las finanzas del planeta. Se trata también de una inspiradora muestra de que, cuando una ciudadanía es conciente, y canaliza dicha conciencia a través de la unidad y la organización, puede colocar su bienestar por encima de cualquier agenda política o económica. Hoy diversos países están aún a tiempo de rechazar las rutas tradicionales de ‘supervivencia financiera’, aquellas que apuntan a que la ciudadanía se haga cargo, mediante castigos fiscales adicionales y medidas que vulneran directamente su calidad de vida, de los excesos cometidos por una despreocupada élite.

Resulta evidente que hoy la sociedad está harta, más que nunca, de los viejos espejismos que subsisten gracias a abstracciones como democracia y soberanía. Pero el punto es que de nosotros, de la población, depende exclusivamente la posibilidad de que estos simulacros, estos hasta ahora inalcanzables oasis, se materialicen en una historia de autónoma soberanía y bienestar compartido.

Y si al predicar este potencial futuro alguien te increpa, advirtiendo que el idealismo suele ser poco rentable, entonces podrás remitirte a un ejemplo fáctico, un pulso de inspiración tangible: el caso de una tan pequeña como fantástica nación, que desafió al sistema y que hoy, en lugar de seguir sumido en la resaca financiera propia de los países ‘rescatados’ por la comunidad internacional, puede regresar su atención a temas de mucho mayor relevancia (por ejemplo los elfos, las hadas, o sus sublimes paisajes naturales). Islandia. 

fuente del texto/ Pijama Surf
 

martes, 16 de octubre de 2012

Despierta


del Sitio Web ElProyectoMatriz
 
 
 
”Nos mean y los medios de comunicación dicen: llueve…”
EDUARDO GALEANO
El magnífico Peter Petrelli, nos dedica dos artículos de reflexión fabulosos, que encajan perfectamente con los temas que tratamos en El Poder de las Palabras, con lo que estamos en proceso de documentación y elaboración sobre “corporaciones y medios de comunicación” y con la esencia de este sitio.

Los trasladaremos aquí para la comodidad de todos, para su mayor difusión y como respuesta a tan precioso regalo; aunque podéis encontrarlos en su blog -junto a otras informaciones-: http://peterpetrellisite.wordpress.com/

Muchísimas gracias, Peter, por tu generosidad, la energía positiva que emanas a raudales y la dedicatoria de estos valiosos artículos.



¡¡¡NEO DESPIERTA MATRIX TE CONTROLA!!! - PARTE 1

¡¡¡Damas y caballeros, bienvenidos a la GRAN MENTIRA GLOBAL!!! ¡¡¡La “SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN!!!

Está muy claro que vivimos en un momento en que la verdad, no se entrega gratuitamente y mucho menos si vuestra fuente principal es la caja tonta.
Una época en que contar la verdad se convierte en poco menos que un delito, porque la verdad actúa como una explosión nuclear, se transmite como una reacción en cadena y eso lo saben muy bien los que mueven los hilos desde la sombra.
Vamos a centrar nuestra mirada en como se construyen las “verdades” o “realidades” que nos rodean, o más bien podríamos decir que nos constriñen tan eficientemente como una boa gigante. Es decir, como se produce el proceso de objetivación de la información.

La objetividad de una información se fundamenta en un proceso muy interesante y que requiere ser comentado.

Una información en principio subjetiva, se discute en distintos niveles de la sociedad y dependiendo de los medios y las personas que respaldan dicha información, se descarta, es decir, entra a formar parte del conocimiento marginal o se legitima, lo que significa entrar a formar parte del conocimiento globalmente aceptado.
Una vez legitimada esta información, consideramos de forma popular que dicha información es objetiva. O sea es un proceso de conformidad social, por decirlo así.

Este es el proceso fundamental de legitimación de una información.

Detengámonos por un momento a analizar las fuentes principales que interactúan en el proceso de legitimación:
  • Los medios de comunicación masivos (convencionales) o “mass media”.
  • Las autoridades que se posicionan a favor o en contra de dicha información.
Comencemos con los medios de comunicación masivos:
Alguien se ha parado a pensar en el por qué cada día podemos ver EXACTAMENTE las mismas noticias, prácticamente en el mismo orden, en cualquiera de los canales de TV o diarios o emisoras de radio. Funcionan todos al unísono, como una máquina perfectamente engrasada y ajustada.
Os reto a que lo comprobéis por vosotros mismos.
 
Pues bien, ocurre que el día que la agencia EFE, que es la que canaliza el flujo de noticias en nuestro país, decide cuales difundir y cuales no, cuando hacerlo y como hacerlo; un buen día comete un error. Entonces resulta que todos los medios de comunicación que beben de la fuente de la agencia EFE, como los creyentes rezan en el templo, cometen exactamente el mismo error…

Para muestra un botón, mirad este ejemplo que habla por si mismo. El redactor de la Agencia EFE se equivocó y dijo que Oslo estaba en Suecia y no en Noruega, ¿Algún “periodista” de los mass media se dio cuenta?…
(pulsa AQUÍ para ver el artículo completo)
 
Esto es lo que ocurre cuando los FALSIMEDIA distribuyen las patrañas palabra por palabra de la Agencia Oficial de Desinformación y EFEmérides.

¿No da un poco de miedo? ¿Si todos los medios de comunicación principales beben de la misma fuente, quien controla dicha fuente, no controla la realidad que conocemos?

Parémonos un instante a reflexionar sobre a quien pertenecen los “mass media”.
  • ¿Os parece que las cadenas de televisión estatales o autonómicas, van a difundir una información que haga peligrar el culo de los políticuchos de turno en el poder?
  • ¿O que estos mismos políticos se arriesgarían a molestar a sus titiriteros?
Respecto a las cadenas privadas, supongo que conocéis al Multibillonario Rupert Murdoch.
 
Pues bien, este señor que tiene como asesores personales entre otros, al señor José María Aznar y al señor Tonny Blair (que curioso, ¿no? estamos esperando a la jubilación de Bush para completar el Trio de las Azores), controla de forma directa o indirecta un gran porcentaje de las grandes cadenas de TV privadas del mundo (las principales, o sea las que importan).

Os dejo un documental imprescindible (subtitulado al castellano) titulado “OUTFOXED Ruppert Murdoch against the media”, para que tengáis la oportunidad de conocer a tan siniestro personaje.

 
Engañando la Guerra de Rupert Murdoch en Contra del Periodismo
 


Está claro pues que las noticias que aparecen en los “mass media” responden a los intereses de unos pocos, y no a los intereses del bien común, como se nos intenta hacer creer.

Así que si estos, son la fuente principal de objetivación de las informaciones que nos inundan diariamente, tenemos un grave problema… ¿La información que se nos vende como objetiva, es legítima realmente?

Si queridos amigos, somos los corderitos de unos pocos lobos, que manejan el universo simbólico y construyen concienzudamente la realidad que nos rodea, es decir, la que sirve a sus intereses.
A esto le podéis añadir el control de las agencias de inteligencia de los USA y del resto de países del mundo occidental, que hábilmente buscan, analizan y neutralizan posibles fuentes de disidencia, usando herramientas como Echelon.
Como dice Esquivel, no está en discusión si nos van a cocinar, si no con que salsa nos quieren cocinar… ¡Yum, yum ricos corderitos!

¿Y tu, con que salsa quieres que te cocinen?
Respecto a las autoridades que legitiman las informaciones,
  • ¿Quienes creéis que les otorgan el poder para comunicar y llegar a las masas?
  • ¿Quien les encumbra y les otorga popularidad, que se traduce erróneamente como autoridad?
  • ¿Y quien les destrona y les arrastra por el fango cuando conviene?
Efectivamente, nuestros queridos distribuidores de salsas para cocinar corderitos, los “mass media”. Los afamados cheffs de la realidad social.
 
ASÍ QUE OS RETO A QUE SEÁIS VALIENTES
Y BUSQUÉIS INFORMACIÓN MÁS ALLÁ DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE MASAS
Y FORMÉIS VUESTRA PROPIA OPINIÓN AL RESPECTO.
¡¡¡ABRID LOS OJOS Y SED LIBREPENSADORES!!!
 
Aquí podéis ver un magnífico documental de la BBC sobre como la sociedad de la desinformación nos manipula a su antojo. Se titula “Manufacturing Consent”, que vendría a ser Fabricando el Consenso.
 
Un meticuloso análisis que deconstruye los mecanismos de control social desde las bases, de la mano de Noam Chomsky, uno de los más grandes pensadores de nuestros tiempos.
 


 
 

 


 
“Si un hombre, al sostener una creencia que le fue enseñada en la niñez o de la que fue persuadido más tarde, rebaja y echa a un lado todas las dudas sobre ella que brotan en su mente, evita a propósito la lectura de libros y la compañía de hombres que la cuestionen o la discutan, y ve como impías aquellas preguntas que no puedan contestarse fácilmente sin perturbarla, entonces la vida de ese hombre es un único y largo pecado contra la humanidad.”
WILLIAM K. CLIFFORD
matemático y filósofo inglés de finales del siglo XIX


¡¡¡NEO DESPIERTA MATRIX TE CONTROLA!!! - PARTE 2
(Artículo dedicado a El Proyecto Matriz y a Rafapal)

Después de haber comprendido como los medios controlan la “objetividad” de la información que fluye en nuestra sociedad y quienes controlan a los medios desde la sombra, cabría preguntarse:
¿Qué se puede entender por LIBRE-PENSAR? ¿Puede el LIBRE-PENSAR ayudarnos a vivir una vida mejor?
Para poder empezar a abordar unas preguntas tan amplias como estas, se requiere un análisis previo del procedimiento de adquisición de datos y de la cognición de los mismos, o dicho de otro modo, como procesamos esos datos y de los diferentes niveles de elaboración de la información o la calidad de la información.
 
Vamos a partir de un ejemplo de la vida cuotidiana, que nos ayudará a ilustrar al tema.
Ciertamente si uno vive y trabaja cerca o dentro de los núcleos urbanos más poblados de España, puede experimentar plenamente la Sociedad de la DESinformación.

Para comprender las implicaciones de dicha aseveración imaginemos el caso del Sr. X:
Este señor se despierta en su piso de Barcelona a las 7:00 y toma contacto con la realidad cuando suena su radio despertador, le encanta vestirse al ritmo de la actualidad informativa. Hace una breve parada en el baño, donde conecta la radio que tiene colgada de la ducha y se acicala al tiempo que acaba de escuchar las “novedades” que emite el aparato, ya sabéis, una guerra por aquí, una muerte por violencia domestica por allí, una desaparición infantil por allá… (los grandes éxitos siempre suenan).

Se dirige a su cocina americana (¿irónico?), pone en marcha la tostadora y la cafetera. Mientras tanto su atención se focaliza por completo en la caja que vomita imágenes y que le permiten integrar las informaciones antes degustadas, es como pasar de los entrantes al plato principal. De repente salta el muelle de la tostadora, al tiempo que el tibio olor a café le indica que el desayuno está listo. Apura la taza de café con leche al tiempo que se calza los zapatos y alcanza a pescar la chaqueta y la cartera.

Sale como una exhalación e irrumpe en la boca del metro, no sin que antes le asalte un simpático repartidor del diario 20 minutos y le encasquete un ejemplar del susodicho diario. Llega al túnel del metro y mientras se aproxima a su posición preferida del anden, las cabezas giradas y miradas fijas del resto del personal, le recuerdan que en la pantalla del pasillo emiten las “noticias” del día (frescas y jugosas como un Big Mac).

Así que vuelve a envolverse en las brumas de los “mass media”, mientras se relame pensando en el postre que le espera, 30 minutos de metro cruzando la ciudad hacia el trabajo, sentado cómodamente leyendo su diario “gratuito”.
¡Que maravillosa sensación! piensa el Sr. X., levantarse por la mañana y llegar al trabajo, ENTRETENIDO en todo momento. Es fantástico vivir en la sociedad de la información…
Pasemos a analizar la auto ignorada desdicha del Sr. X. Este señor no es ni más, ni menos que una muestra de lo que podemos contemplar diariamente como la vida de la gente “normal”.

Una persona que literalmente es asaltada y programada con la misma retahíla de datos filtrados, una y otra, y otra y otra vez…
 
Es como un mantra, una sensación de abandono que reconforta y nos recuerda como es el mundo, que reafirma nuestras relaciones sociales y que a la vez nos hace más individuales, pues permite que comentemos los detalles de “lo que ocurre” con el resto de nuestros congéneres y nos permite posicionarnos dentro de los puntos cardinales tan “rigurosamente” dibujados.
Y es que contrariamente a lo que nos gusta pensar, todas aquellas informaciones que nos rodean (las que percibimos conscientemente e inconscientemente) influyen en nuestra cognición y por ende en nuestra interpretación del mundo. Así que anegados como estamos de “mass media”, la sociedad de la DESinformacion nos atenaza a diario con imágenes de violencia y desesperación nuestras mentes y nuestros corazones.
 
Nos habitúa a la resignación.

Nuestra experiencia se basa en la información que vamos recopilando a lo largo de nuestras vidas y vamos reorganizando nuestras creencias y valores basándonos en la credibilidad de las nuevas informaciones que nos llegan. Por lo tanto si otorgamos credibilidad, legitimidad a los medios, estamos entrando a formar parte de una realidad construida y obviamente dirigida.
 
Es decir que si los medios son manipulados, nuestra capacidad para interpretar la realidad también estará sesgada. En realidad nos quieren bien dóciles y obedientes.
 
Grandes ambiciones sociales y necesidades materiales, que hacen que esplendidas mentes se marchiten al compás de la educación (meticulosamente diseñada) y del tubo, la caja tonta.
Han aplicado tantos cerrojos a nuestra capacidad de imaginar, que nos hemos convertido en una sociedad de esclavos.
 
Mano de obra barata y dócil, absolutamente encadenada al consumo, a la realidad material.
LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN
CONSTRUYE DE FORMA CUIDADOSAMENTE PENSADA
Y SISTEMÁTICAMENTE AJUSTADA
NUESTRO UNIVERSO SIMBÓLICO COMPARTIDO.
 
No os engañéis, pues lo mismo que da, puede quitar.
 
Ay de aquel que decida desconectarse de los medios: Pobre Sr. M, que dejó de ver la TV y de leer los periódicos… Ya no participa en las charlas matutinas en la oficina… Parece huraño y solitario… A veces dice unas cosas, que molestan a los demás… De donde sacará esas informaciones tan raras… no pueden ser verdad… porqué no lo hemos visto nunca en la tele… (piensan sus compañeros).
 
Así que el Sr. M, decide dejar de ser un paria y vuelve a conectarse a la tragicomedia mediática y reconduce sus relaciones laborales y en el fondo… muy en el fondo de su ser, sabe que cada día muere un poquito más, que cada día se pierde más a si mismo…
 
¡Pero es feliz! Ya no se preocupa por temas que no puede solucionar…
 
¡Que maravillosa es la vida! ¡Y que entretenida!
Después de esta sencilla caricatura, pasemos a asuntos más profundos. Efectivamente vivimos en la sociedad de la información, una sociedad que nos arrolla con inmensas cantidades de datos que son cuidadosamente filtrados y recompuestos, de forma que admitan muchas interpretaciones (dentro de los límites acotados). Mucha información, muchísima información…
 
Pero…¿Qué ocurrió con el conocimiento? ¿Quien acabó con el pensamiento crítico? ¿Donde quedó la razón?

El nuevo ídolo de nuestra adoración, el nuevo dios al que rezar… Los “mass media”. Ellos nos proporcionan el alimento, el mana que nos nutre como sociedad. ¿O son los camellos que nos proporcionan la droga que nos mantiene entretenidos?
 
En definitiva, distribuyen la información.
Pero la informaciones, no son más que colecciones de datos estructurados, que nos facilitan la interpretación de la realidad.

El conocimiento sin embargo, habita en un peldaño más elevado, que comporta la elaboración de la información. La capacidad reflexiva o lo que es lo mismo, el pensamiento racional.

La sabiduría solamente aparece en aquellos raros casos, en los que un conjunto de conocimientos inteligentemente simplificado para su fácil transmisión, puede suponer un salto cualitativo importante en la forma de ver e interpretar el mundo de aquellos que la reciben.

Es por eso que NO vivimos en la sociedad del conocimiento o de la sabiduría, porqué dichos saltos cualitativos en el manejo de datos implican la elaboración inteligente de la información, la reflexión, el pensamiento, la razón…

En vez de eso VIVIMOS EN LA SOCIEDAD DEL ENTRETENIMIENTO.
 
Sí queridos amigos, ya que lo que hace que el mundo funcione bien engrasadito cada día, como un reloj, es la distribución de la droga del pueblo, la información.
 


¿SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN O SOCIEDAD DE LA ALIENACIÓN? TU DECIDES…

Es por eso que es fundamental buscar nuevas fuentes de información, que nos permitan elaborar un conocimiento más contrastado y nos permitan razonar más allá de la “mass media programation”.
 
Debemos romper el molde en el que pretenden contener nuestras mentes. Debemos aprender a aprender y dejar de pensar que lo diferente es marginal. Debemos comenzar a abrir cerraduras y puertas en nuestras ilimitadas mentes, que tan cuidadosamente colocaron los arquitectos en la sombra de nuestra sociedad. Debemos comenzar a perder el temor.
 
Debemos comenzar a libre-pensar…
Y esto, señoras y señores, es lo que considero que es un librepensador, una persona sin miedo a imaginar, que es capaz de mantener la autonomía de su espíritu crítico, que se permite la posibilidad de PENSAR en un mundo distinto al que le cuentan, sin perder la capacidad de relacionarse y comunicarse con los demás.

¿Pero como puedo conseguir llegar a ser un librepensador?

Pues primero de todo regala el televisor o apágalo (si solo lo enciendes para ver algún documental interesante), luego empieza a leer (si ya lees, pues a leer más), escribe, acércate a la naturaleza, comunícate con las personas: conoce a gente nueva, conversa, discute, comparte información diferente, empieza a informarte de forma inteligente, si lees noticias en los periódicos o las escuchas en la radio, luego contrástalas en Internet, desarrolla tu pensamiento crítico y sobretodo nunca aceptes dogmas por parte de nada ni de nadie. Busca tu propia información, elabora tu propio conocimiento.

Respecto a si ser un librepensador te puede hacer más feliz o más infeliz, debes decidirlo tu mismo. Solo puedo decir que descubrir la verdad a veces es doloroso, pero te puede liberar del yugo mental y espiritual que nos han impuesto.
 
Solo contarte que la ignorancia no hace la felicidad, pues en la complejidad del ser humano reside su belleza.

¡¡¡ ID CON MUCHO CUIDADO, LIBRE-PENSAR ES CONTAGIOSO !!!
 

miércoles, 3 de octubre de 2012

"El sueño americano se ha convertido en un mito"

Entrevista con el economista Joseph Stiglitz,

                                 Portada Der Spiegel del mes de octubre


"El sueño americano se ha convertido en un mito"

El sector financiero es el culpable de la creciente brecha entre ricos y pobres en los Estados Unidos, dice el premio Nobel Joseph Stiglitz, profesor de economía. En una entrevista con Der Spiegel, acusa a la industria de aprovecharse de los pobres y la compra de las políticas gubernamentales que les ayudan a hacerse más ricos.

En la Universidad de Columbia, que se encuentra a pocas cuadras de Harlem en Side de Manhattan Oeste, la riqueza y la pobreza están más cerca de lo que son en muchos lugares de Nueva York. Aquí es donde el economista estadounidense y ganador del Premio Nobel de 2001 Joseph Stiglitz trabaja como profesor. El Gary, Indiana natal ha pasado años estudiando la desigualdad social. Su primera experiencia personal con el problema vino cuando, de niño, le preguntó por qué su niñera no estaba cuidando a sus propios hijos. Más tarde, como economista jefe del Banco Mundial, estudió el fenómeno a nivel global. En junio, publicó un libro sobre el tema titulado "El precio de la Desigualdad: ¿Cómo está hoy dividido a la sociedad pone en peligro nuestro futuro", que acaba de ser publicado en alemán. En una entrevista de Der Spiegel, Stiglitz explica cómo disparidad de riqueza está dividiendo a Estados Unidos y cómo Europa pueda superar la crisis del euro.

SPIEGEL: Profesor Stiglitz, ¿cómo espera que el próximo Presidente de los Estados Unidos para abordar el problema de la distribución desigual de la riqueza?
Stiglitz: En primer lugar, se tiene que reconocer que hay un problema en absoluto. Mirar la desigualdad es como ver crecer la hierba crecer. No lo veo sucediendo día a día, pero en un período de tiempo que sea visible.

SPIEGEL: ¿Cuál es la escala de esta desigualdad?

Stiglitz: En las últimas décadas, los ingresos y la disparidad de la riqueza han crecido de forma espectacular en este país. Déjeme darle un ejemplo: En 2011, los seis herederos del imperio Wal-Mart mandó riqueza de casi $ 70 mil millones, lo que equivale a la riqueza de toda la parte inferior del 30 por ciento de los EE.UU. la sociedad.

SPIEGEL: Los EE.UU. siempre ha considerado a sí misma como una tierra de oportunidades donde la gente puede pasar de la pobreza a la riqueza. ¿Qué ha sido del sueño americano?

Stiglitz: Esta creencia es todavía poderosa, pero el sueño americano se ha convertido en un mito. Las oportunidades en la vida de un joven ciudadano de los EE.UU. son más dependientes de los ingresos y la educación de sus padres que en cualquier otro país industrial avanzado para el cual hay datos. La creencia en el sueño americano se ve reforzada por las anécdotas, los ejemplos dramáticos de las personas que lo han hecho desde el fondo hasta la parte superior - pero lo más importante son las posibilidades de una persona de vida. La creencia en el sueño americano no es apoyada por los datos.

SPIEGEL: ¿Qué significan los números sugieren?

Stiglitz: No ha habido una mejora en el bienestar de la familia típica estadounidense durante 20 años. En el otro lado, el uno por ciento de la población obtiene el 40 por ciento más en una semana que la quinta parte inferior recibir en un año completo. En resumen, nos hemos convertido en una sociedad dividida. Estados Unidos ha creado una máquina económica maravillosa, pero la mayor parte de los beneficios han ido a la cima.

SPIEGEL: Con cinco semanas más para ir en la campaña presidencial, la desigualdad no ha jugado un papel serio todavía, aunque.

Stiglitz: Ha sido un tema, pero por lo general sólo por debajo de la superficie. No se puede esperar un debate científico sobre el coeficiente de Gini, la medida estadística de la desigualdad. Pero cuando los demócratas dicen que están apoyando a la clase media, que realmente están hablando de la desigualdad. Y destacar el contraste con el candidato republicano Mitt Romney, quien es un emblema de el uno por ciento de la población. Denigración de Romney del 47 por ciento de los estadounidenses que no pagan impuestos sobre la renta ha tenido una reacción enorme, en parte porque demostró cuán fuera de contacto los de arriba estaban con el resto del país.

SPIEGEL: eslogan político El movimiento Occupy fue "Somos el 99 por ciento". Pero, ¿quién exactamente representa el uno por ciento?

Stiglitz: Es el conjunto de personas que tienen 20 a 25 por ciento de los ingresos. Su participación se ha duplicado en los últimos 30 años. Y son dueños de cerca del 35 por ciento de la riqueza o más. Tienen las mejores casas, la mejor educación y los mejores estilos de vida.

SPIEGEL: ¿ Por qué los ricos también dar algo a cambio? En Alemania, el uno por ciento superior contribuye casi un cuarto de los ingresos fiscales, y el diez por ciento más de la mitad de los impuestos. ¿No es eso una parte apropiada?

Stiglitz: No sé acerca de los números alemanes. Lo que sí puedo decir es que el uno por ciento en los Estados Unidos tiene una tasa impositiva promedio de menos del 30 por ciento de sus ingresos reportados, y la gran proporción que toman la mayor parte de sus ingresos como ganancias de capital pagan mucho menos. Y sabemos que no están reportando todos sus ingresos.

SPIEGEL: Pensamos que, como regla estadounidenses no envidiar a los ricos de su riqueza, sin embargo.

Stiglitz: No hay nada malo si alguien que ha inventado el transistor u otro hecho algún avance técnico que es beneficioso para todos recibe un gran ingreso. Se merece el dinero. Pero muchos de los que en el sector financiero se hizo rico por la manipulación económica, por las prácticas engañosas y anticompetitivas, por los préstamos abusivos. Se aprovecharon de los pobres y mal informados, ya que hizo una enorme cantidad de dinero por cazar a estos grupos con los préstamos abusivos. Ellos los venden hipotecas costosas y se ocultaban los detalles de las tarifas en letra pequeña.

SPIEGEL: ¿Por qué el gobierno de poner fin a esta conducta?

Stiglitz: La razón es obvia: el apoyo de la élite financiera de las campañas políticas con enormes contribuciones. Ellos compran las reglas que les permitan tomar el dinero. Gran parte de la desigualdad que existe hoy en día es el resultado de las políticas gubernamentales.

SPIEGEL: ¿Puede darnos un ejemplo?

Stiglitz: En 2008, el presidente George W. Bush afirmó que no tenía suficiente dinero para el seguro de salud para los niños pobres de América, con un costo de unos mil millones de dólares al año. Pero, de repente, teníamos $ 150 billones para rescatar a AIG, la compañía de seguros. Eso demuestra que algo está mal en nuestro sistema político. Es más parecido a "un dólar, un voto" que de "una persona, un voto".

SPIEGEL: El noventa y nueve por ciento frente al 1 por ciento: Eso suena realmente como el escenario perfecto para una revolución. ¿Por qué son las cosas todavía tan tranquilo en los EE.UU.?

Stiglitz: Los Estados Unidos no tienen mucho de un espíritu revolucionario. Mi verdadera preocupación es que la gente alienada de la política. En las últimas elecciones tuvimos una participación electoral de los jóvenes en torno al 20 por ciento. Estas son las personas que tienen su futuro más que está en juego, y el 80 por ciento de ellos piensan que no vale la pena votar porque se trata de un sistema amañado y al final los bancos van a gobernar el país de todos modos.

SPIEGEL: Ocupar el movimiento no era capaz de convertirse en un factor poderoso. ¿Por qué fracasó?

Stiglitz: Se convirtió en un movimiento anti-establishment, y un aspecto de ser anti-sistema es anti-organización. No se puede tener un movimiento que no está organizado. De todos modos, la frustración sigue ahí. Te voy a contar una historia: Hace poco fui a ver a Bertolt Brecht "La ópera de tres centavos". Cuando llegó a la línea, "¿Cuál es el delito de robo de un banco comparado con la fundación de un crimen?", Todo el público empezó a aplaudir.

SPIEGEL: Hace cuatro años, hemos citado esa línea en la portada de Der Spiegel sobre la crisis bancaria.

Stiglitz: ¿En serio? No era una multitud rabblerousing esa noche en el teatro, pero a mí me estaba diciendo algo acerca de la medida en que esto ha llegado a la psique de los estadounidenses.

SPIEGEL: ¿Cuál está en su mente?

Stiglitz: La gente teme perder su puesto de trabajo. Incluso si tienen un trabajo que no está seguro de mantenerlo. Lo que estamos seguros es de que si pierden un trabajo es difícil conseguir otro. Todo el mundo conoce a alguien que no puede conseguir un trabajo ...

SPIEGEL: ... o que perdieron su hogar.

Stiglitz: Esta es otra fuente de ansiedad. Más de una cuarta parte de todos los propietarios deben más dinero que el valor de sus casas. Necesitamos una estrategia de crecimiento para estimular la economía. No hemos invertido lo suficiente durante 30 años - en infraestructura, tecnología, educación.

SPIEGEL: Con una carga de la deuda 16 billones de dólares que no hay mucho margen de maniobra.

Stiglitz: Estados Unidos puede pedir prestado a una tasa cercana a cero por ciento de interés, que sería estúpido no invertir más dinero y crear puestos de trabajo. Y también podríamos hacer esfuerzos para asegurar que los super-ricos paguen su parte justa. Podríamos levantar más dinero en una variedad de maneras. Mira las empresas mineras: el gobierno les otorga el derecho a extraer recursos por mucho menos de lo que debería, pero subastas podrían asegurarse de que paguen adecuadamente.

SPIEGEL: ¿ Así que su respuesta al problema de la desigualdad es la transferencia de dinero desde la parte superior hasta el fondo?

Stiglitz: En primer lugar, la transferencia de dinero desde la parte superior a la parte inferior es sólo una sugerencia. Aún más importante es ayudar a la economía a crecer en formas que beneficien a los que están en la parte inferior y superior, y poner fin a la "búsqueda de renta" que mueve tanto dinero de los ciudadanos a los que están en la parte superior.

SPIEGEL: ¿Es la redistribución también la estrategia a la hora de Europa y la crisis del euro - mover el dinero desde el norte hacia el sur?

Stiglitz: El principal problema en Europa en este momento son los paquetes de austeridad, deprimen la demanda y debilitar el crecimiento económico. La reversión de esta política es absolutamente esencial para el crecimiento y el desarrollo de una mayor igualdad. España, por ejemplo, se vuelve más débil y más débil, el dinero sale del país, y es una espiral negativa.

SPIEGEL: ¿No es el verdadero problema de la falta de competitividad? España y los demás países en crisis han vivido por encima de sus posibilidades, es por eso que están en problemas.

Stiglitz: No, la crisis de Europa no es causado por el exceso de deudas a largo plazo y déficit. Es causada por los recortes en el gasto público. La recesión hizo que los déficits no al revés. Antes de la crisis España e Irlanda superávits presupuestarios. Ellos no pueden ser acusados ​​de libertinaje fiscal. Mayor disciplina fiscal sólo empeorará la recesión. Ninguna economía nunca se recuperó de una caída a través de la austeridad.

SPIEGEL: ¿En serio? ¿Qué hay de Estonia o Letonia? Con el pago grave corta los estados bálticos impulsado la productividad y se recuperó.

Stiglitz: Son las pequeñas economías. Ellos pueden compensar la pérdida de los gastos del gobierno por más exportaciones. Pero eso no quiere trabajar con un tipo de cambio fijo y cuando sus socios comerciales no están haciendo bien. Los países en crisis no sufren de gasto excesivo. El problema no es la oferta pero la demanda. Es responsabilidad de la política monetaria y fiscal para mantener la economía en pleno empleo.

SPIEGEL: No importa lo que los costos? Ningún hogar privado puede vivir por encima de sus medios de forma permanente. ¿Por qué deberían los gobiernos quedarán exentos de esa regla?

Stiglitz: Dado que los países son diferentes de los hogares. Si un ciudadano recorta su gasto, es sin consecuencias para el país. El desempleo no aumente. Pero si el gobierno recorta el gasto, tiene un efecto importante. Una expansión del gasto puede aumentar la producción mediante la creación de puestos de trabajo que serán ocupados por personas que de otra manera estarían desempleados.

SPIEGEL: Usted asume que un gobierno sabe mejor dónde crear puestos de trabajo. ¿No sobreestimar esa habilidad?

Stiglitz: Necesitamos carreteras, puentes y aeropuertos. Eso es obvio. Los rendimientos de las inversiones públicas en la tecnología, en promedio han sido muy altos - pensar en la Internet, el Proyecto del Genoma Humano y el telégrafo.

SPIEGEL: ¿ Hay también muchos ejemplos de dinero público que se desperdicia. El programa espacial de EE.UU. cuestan una fortuna, y los resultados eran cuestionables.

Stiglitz: Pero incluso esos gastos son aún menos que el dinero gastado por el sector privado financiero de Estados Unidos, y los miles de millones gastados para rescatar a las empresas del sector financiero. Una sola corporación, AIG, obtuvo más de $ 150 mil millones - más de lo que se gasta en bienestar para las familias necesitadas de 1990 a 2006.

SPIEGEL: El gobierno también se convirtió en propietario de estas empresas y llegó incluso a vender parte de ellas con un beneficio, sin embargo. ¿No tienes miedo de que esta estrategia de paquetes de estímulos cada vez más grandes podrían llevar a la inflación?

Stiglitz: No necesariamente. El banco central tiene la capacidad de sacar liquidez del sistema.

SPIEGEL: Pero es mucho más difícil conseguir la liquidez fuera de conseguirlo pulg

Stiglitz: Un banco bien administrado central tiene un montón de herramientas. Se puede subir los tipos de interés o los requisitos de reservas para los bancos privados. Así que creo que en realidad hay muy poco peligro. La debilidad de la economía europea representa mucho más que un riesgo que el riesgo de una inflación moderada. Mejor un poco de trabajo en el que el pago se ha reducido en términos reales en un pequeño porcentaje que no tener ninguno en absoluto.

SPIEGEL: ¿Qué cree usted que las perspectivas de futuro de Europa están?

Stiglitz: Europa se enfrenta a un punto crítico. Las alternativas son "más Europa" y "Europa no". La configuración es inestable a medio camino.

SPIEGEL: ¿Qué opción sería mejor para Alemania?
Stiglitz: Ambas estrategias costará dinero Alemania, pero el "más Europa" opción le costará menos. Europa necesita un sistema bancario común y un marco financiero común. Si Europa toma en su conjunto podría tener un mejor acceso al crédito de los Estados Unidos. Así que "más Europa" no sólo es mejor para España o Italia, sino también para Alemania.

SPIEGEL: Profesor Stiglitz, te damos gracias por esta entrevista.

Entrevista realizada por Alexander Jung y Thomas Schulz
fuente/ Der Spiegel