martes, 7 de mayo de 2013

Normal o Anormal?




por Manuel Freytas
23 Abril 2013
del Sitio Web IARNoticias

 
 

El humano masificado, consumista y alienado no es otra cosa que el individualismo y la indiferencia programados masivamente como "normalidad" por el sistema capitalista.
 
El valor humano convertido en cifra (valor numérico).
 
 
 

El sistema capitalista es matemático. Trabaja sobre números, no sobre personas, y sin embargo su lenguaje (matemático) es utilizado para identificar personas en claves numéricas.

Las palabras “normal” o “anormal”, son equivalentes socialmente a "mayoría" y "minoría". La palabra “normal” viene de “norma”, que es un término estadístico para darle una identidad de nivelación numérica a las mayorías. La palabra "anormal" se constituye en las antípodas de lo "normalidad", y es minoría ("numérica) en relación con la "anormalidad".

Es decir, las características de las mayorías (numéricas) constituyen la norma.
 
Pero esto es matemático, por lo tanto lógica matemática, o sea, lógica para números. De esta manera, la “normalidad” sólo rige para los que coinciden con las mayorías del sistema, las mayorías convertidas en números. Sólo números.

En el capitalismo, pensar no es pensar, sino recrear mecánicamente los valores (numéricos) programados en las cabezas por el sistema. Eso nivela con la mayoría estadística. El que se sale de las reglas y utiliza el cerebro para procesar el mundo por sí mismo (sin las reglas del sistema), se convierte estadísticamente en un “anormal” .

El sistema solo está programado para "normales". Y lo "normal" es dejar que te programen con la normalidad.
 
Pero, ¿qué es la “normalidad” en el capitalismo?

Normal es el hombre y la mujer que creen en la paz, en la familia y en la propiedad privada. Lo que signifiquen esos valores no importa. Que el sistema capitalista utilice esos valores para masacrar humanos en masa y depredar el planeta, no importa.
 
Son los valores (matemáticos) nivelados en la cabeza de las mayorías como la "normalidad aceptada".

Según Wikipedia:
"La anormalidad es una característica definida en forma subjetiva, se asigna a aquellas personas que poseen condiciones raras o disfuncionales. Definir si una persona es normal o anormal es un tema difícil en el campo de la psicología de la anormalidad".
Esa misma interpretación, llevada al plano de la realidad social concreta, significa que la "anormalidad" es una categoría que se asigna a las personas que resultan "disfuncionales" para el sistema de la sociedad de consumo que establece las normas de comportamiento social.

En otras palabras,
  • Si se actúa como las mayorías (numéricas) se es "funcional" y “normal”
  • Si se piensa por uno mismo, se es “anormal” y “disfuncional”
 
 
 
Pero hay otra definición:
Normal o anormal, son términos antitéticos para definir a los que rechazan, o a los que comparten sin cuestionar las reglas sociales, políticas y económicas del sistema capitalista que programa y nivela el pensamiento humano "unido" a escala planetaria.
De este modo, resulta que las mayorías,
  • que celebran los mundiales de fútbol
  • que adoran ídolos faranduleros
  • que votan en las elecciones sin conciencia crítica
  • que rechazan las huelgas y las protestas sociales
  • que disfrutan de la sociedad de consumo mientras la mitad de la humanidad vive en la pobreza,
...son "normales".

El humano masificado y alienado no es otra cosa que la indiferencia y el individualismo programados masivamente como "normalidad" por el sistema capitalista a escala global. El valor humano convertido en cifra (valor numérico).

La “normalidad” en el sistema, entonces, es lo que hace la mayoría que sigue a los eslóganes de los medios de comunicación y la sociedad. Celebrar la fiestas marcadas por el calendario, no criticar al sistema, ser indiferente al sufrimiento humano social, ser amiguero y familiero, pero indiferente a los dramas colectivos.

Eso es ser "normal"...
 
Y parece ser el parámetro para medir a los “normales” y “anormales” del sistema. Y el sistema sólo está programado para los “normales”.

Las mayorías pueden tener "emociones" y pensamientos individualistas, pero lo que no pueden hacer es rechazar el programa nivelador con la sociedad de consumo y la ideología individualista que la familia, la escuela y los medios de comunicación (herramientas del sistema) grabaron en su cerebro.
 
El que se sale del sistema es "anormal", y es rechazado por las mayorías programadas por la "normalidad".

Desde el nacimiento, dentro de la familia, ya se comienzan a programar los “valores” que el sistema acepta como “normales”. Luego, a través de la “educación formal” y desde el jardín de infantes hasta la universidad, en sus distintos niveles de “aprendizaje”, el sistema socializa al chico y a la chica en los parámetros socioculturales del sistema.

Ninguna escuela o universidad del sistema enseñan a pensar e interpretar analíticamente la realidad. Enseñan a respetar el orden establecido. “Normalizan”.

Y los medios de comunicación son los que dicen qué es lo que se debe hacer y sentir para ser “normal”. Completan el trabajo de adaptación que empieza con la familia, y que sigue con la escuela.
 
Cuando los medios dicen que hay que reír, las mayorías ríen, cuando dicen que hay que llorar, lloran, consumiendo alegrías y amarguras indistintamente.

Pero el sistema es astuto, y jamás dirá que hay que sufrir por las injusticias, las muertes o el hambre provocados por el sistema mismo.
 
Y si alguno se sale del molde, entran a actuar,
...y termina finalmente internado en un hospital neuropsiquiátrico o encerrado en una cárcel.

miércoles, 24 de abril de 2013

Heroes Populares y Revoluciones frustradas


 


por Mauricio Santecchia
28 Marzo 2013
del Sitio Web Sott
 
 
 
Nacido en Argentina, Mauricio Santecchia es un Analista de Sistemas Informáticos especializado en consultoría en las áreas de Tecnologías de la Información y Comunicaciones.
 

La reciente y controvertida muerte del líder venezolano Hugo Chávez ha dado lugar a extensos escritos sobre su persona, su gobierno, su país, y su intervención en medio de una Latinoamérica sometida a los designios de los países más poderosos, y un mundo tendiente a la hegemonía centrada en un pequeño y oscuro grupo de sujetos y organismos que manejan los hilos del poder en perfecta sincronía con sus particulares intereses.
 
 
 

El presidente venezolano
cautivó durante más de una década al mundo
 

Mucho se ha dicho, y mucho se dirá; abundan las loas al héroe desaparecido, y los certeros ataques a sus cuestionados modos de gobernar.
 
Algunos lo encumbran como representante de valores casi olvidados en nuestra moderna sociedad. Justicia, igualdad, libertad, y otras bellas palabras se asocian con adornos dignos de una aventura épica al fallecido líder.
 
Otros, sus detractores, describen y detallan el reguero de injusticia, censura, demagogia, y despilfarro irresponsable que ha signado su extenso paso como presidente de los venezolanos.
  • ¿Quién dice la verdad?
  • ¿Qué nos ocurre que podemos afirmar de un mismo sujeto que posee características tan dispares, tan opuestas?
  • ¿Cuál es el verdadero rostro de estos carismáticos líderes que con sus seductoras figuras cautivan la voluntad de grandes masas populares, y provocan el odio extremo de sectores enteros de la sociedad?
En Latinoamérica hemos conocido varias figuras similares al líder venezolano.
 
Sólo en el siglo XX hemos visto pasar a,
  • Porfirio Díaz y Álvaro Obregón en México
  • Juan Domingo Perón en Argentina
  • Getúlio Vargas, fundador del Estado Novo en Brasil
  • Rafael Trujillo (N.del.A: quitado de la lista como consecuencia de una justa observación de un lector), "El Benefactor" de los dominicanos
Todas figuras que han dejado una profunda huella en la historia de sus países y también en las crónicas históricas del mundo.

Cuando recorremos con una mirada objetiva y sin pasiones el paso de estos controvertidos héroes por la conducción de sus pueblos, emergen un conjunto de circunstancias comunes que pueden observarse siempre acompañándolos.
 
La primera, y quizá la más notable, es la polarización de la sociedad. Las masas populares, integradas fundamentalmente por los sectores más postergados de la sociedad, lo apoyan incondicionalmente.
 
En contrapartida, los sectores oligárquicos o mejor acomodados de la población ejercen una brutal oposición.
 
También son observables otros componentes que frecuentemente van asociados al paso de estos carismáticos líderes:
  • la preocupación - al menos en los momentos iniciales de su intervención - por equilibrar la distribución de las riquezas sobre todo en los sectores más marginados
  • el uso de bellos discursos evocando a héroes del pasado o sentimientos ligados a las raíces nacionales
  • actos demagógicos tendientes a lograr el beneplácito de las masas
  • el empleo de grandes recursos destinados al despliegue de un aparato de control y propaganda
  • una marcada oposición al accionar imperialista de los grandes poderes globales concentrados en unos pocos
Todos son rasgos que de algún modo u otro signan los mandatos de estas figuras.

¿Pero qué lleva a estos destacados personajes a encumbrase como líderes indiscutibles de sus pueblos?
 
 
 

Ascenso y caída

Hagamos un esfuerzo colectivo por entender cómo comienzan y terminan estos extraordinarios períodos donde estos notables personajes cambian, aunque sea durante un corto lapso, el curso de los acontecimientos.
 
Para tamaña tarea empecemos por delinear el contexto socio-económico que suele hacer las veces de catapulta para impulsar el advenimiento de estas figuras al gobierno.

Un rápido recorrido por los momentos históricos previos al surgimiento de estos singulares líderes populares nos enseña un estado extremo de estrés social:
  • la caída abrupta de la confianza del pueblo en sus gobernantes
  • crecientes y descontroladas protestas y huelgas acompañadas por violencia y represión
  • grandes sectores sociales sufriendo extrema pobreza y carencia de acceso a las necesidades básicas de salud y alimento
  • fraudes y corrupción en la clase política y los sectores donde se encuentra concentrado el poder,
... en fin, reina la inestabilidad social y una sensación de que el "orden institucional" puede desbaratarse en cualquier momento.
 
El enojo de las masas se hace inmanejable y todo parece precipitarse hacia un abismo.

Es justo en medio de este caldeado clima social, y cuando las circunstancias parecen conducir a un inevitable colapso, que aparecen estos carismáticos líderes. Hay que entender que estamos hablando de momentos de crisis extrema y prolongada, no de eventuales crisis temporales que a fuerza de "remiendos" de poco alcance, propaganda, y distracción, los gobernantes de turno suelen sacar adelante y diluir.
 
Los casos a los que nos referimos son aquellos en los cuales la miseria y el sufrimiento se han extendido a grandes sectores sociales, han durado décadas, y todos los métodos de control de daños de los gobiernos que han manejado los hilos durante años se hacen ineficaces para controlar el enojo y la frustración de las masas.
 
Es por eso que estas singulares figuras no son tan frecuentes; el caldo de cultivo necesario para su surgimiento debe ser muy específico, no se trata de masas disconformes simplemente.
 
 
 

Entonces cuando las circunstancias propicias se combinan con algunos factores singulares, como la cultura, y por supuesto, la existencia de una persona capaz de calzar los zapatos del líder popular, se llegan a estos puntos de inflexión históricos, en donde el rumbo de los acontecimientos parece cambiar de curso.

Al principio, cuando aparecen en escena, cautivan a las masas con una retórica simple, hablándole al pueblo con su mismo léxico.
 
Tienen la extraordinaria habilidad, conscientes o inconscientes de ello, de crear una paradoja que es aceptada sin la más mínima resistencia por las masas sufrientes: se presentan como uno más de ellos, y al mismo tiempo se erigen como su mesías, como líderes únicos que encarnan atributos poco comunes que los transforman en los salvadores, los adalides de los oprimidos.

Paulatinamente el pueblo que poco tiempo atrás se encontraba en estado de shock, traumatizado por sus carencias, y desesperado por la incertidumbre respecto a su futuro, comienza a sentirse comprendido, y deposita toda su confianza en "el salvador", en este hombre que interpreta sus necesidades, que le promete devolverle lo que por derecho le pertenece.
 
Y así comienza un romance sin igual, en donde el pueblo abraza con afecto y devoción a su benefactor, y éste, desde su trono legítimamente ganado, gobierna para su gente prodigando dones, equilibrando desigualdades y dando oportunidades a quienes no las tenían.

Las abultadas masas populares, presas de un profundo sentimiento de gratitud, entran en un estado letárgico en donde prima la devoción y la idolatría hacia su protector. El amado líder, entronizado por su pueblo, alimenta un sentimiento creciente de predestinación a la grandeza.

Pero lo que parece el final de un hermoso cuento de hadas, el ansiado "y fueron felices para siempre", es apenas el comienzo de una novela dramática que anticipa un final triste y doloroso.

Una vez instalado en el poder, el carismático líder se ve en la compleja situación de gobernar en un contexto que no le es favorable en absoluto.
 
Sectores que durante años han gozado de privilegios extraordinarios, de pronto se ven despojados de ellos y se constituyen en sus acérrimos enemigos. En general suelen contar con recursos económicos suficientes como para desplegar un vasto ejército con un objetivo bien preciso: derrumbar a cualquier costo su gobierno.
 
 
Allí se libra la gran batalla.
 
Paralelamente estos mismos grupos representan fronteras adentro intereses foráneos de grandes corporaciones y gobiernos extranjeros.
 
Como testaferros de éstos, esta oligarquía enfurecida cuenta con un eficiente aparato de propaganda puertas afuera que desdibuja globalmente lo mucho o poco que el líder y su gobierno popular hayan hecho por el pueblo. También como testaferros cuentan con recursos extras facilitados por su "patrones" extranjeros.

En este contexto la figura del paladín de los desamparados entra en franca erosión.
 
Ahora, bajo el fuego de las huestes oligárquicas que ponen en evidencia todos sus defectos, errores, y omisiones - pasados desapercibidos hasta el momento por el pueblo agradecido - la imagen se deteriora, los enemigos se multiplican, y obtener el apoyo de las masas se transforma en una labor de tiempo completo.
 
Así el héroe popular ingresa en una partida nada fácil de ganar. Los enemigos mienten, exageran, sacan de contexto, desinforman, ... él no puede hacer menos que eso. Poco a poco se gesta el ejército del gobierno.
 
Canales de televisión, radios y diarios, son la primera avanzada. Recursos del estado son invertidos para alimentar todo este aparato. Al mismo tiempo, para minar los esfuerzos de la oposición se recurre a la censura, la coacción, la apropiación y manipulación de los organismos que fiscalizan el desempeño del estado, y se lleva la demagogia a extremos inconcebibles.

Los incondicionales, en su mayoría los más abandonados por anteriores gobiernos, acompañan a su "patrón" sin cuestionamientos, sin considerar ni siquiera sus más obvios errores.
 
Pero un sector de la sociedad, movilizado en parte por una afinado aparato de difusión y propaganda que no da tregua, y en parte lícitamente preocupado por los excesos cada vez más frecuentes y evidentes por parte del gobierno, se distancia, y sin ser realmente conscientes toman partido por la oposición, por ese monstruo herido que se niega a dejarse domesticar.
 
No suele haber lugar para posturas racionales y objetivas, distanciadas de ambos bandos, posturas propias de quienes pueden vislumbrar un panorama algo más amplio y real que la versión parcializada a conveniencia de uno u otro lado.

De este modo se libra una sangrienta batalla donde el único vencido es el pueblo en su totalidad: los partidarios del "gran benefactor", y los sectores sociales opositores.
 
Los únicos vencedores, como es fácil prever, son las oligarquías, esas camarillas adineradas que siempre trascienden las épocas, los partidos políticos, las ideologías, las personas y los gobiernos.
 
Ellos están ahí siempre, pueden esperar uno, dos, o tres mandatos. Saben que no importa cuánto se tarde, siempre hay una forma de desbancar a un héroe popular. Persuasión, extorsión, difamación y campañas de mentiras, son sólo parte de su abundante arsenal. Cuando todo esto falla es posible que lleguen al asesinato.
 
De una u otra manera el tiempo de estas figuras se termina. Los años felices se desvanecen lentamente y sólo queda para algunos el recuerdo idealizado de un Robin Hood encarnado.
 
Por décadas esta poderosa imagen seguirá influyendo en los acontecimientos.
 
 
 

Sobre héroes y seguidores

Lo que resulta por demás interesante es que muchos de nosotros hemos sentido admiración, o cuando menos simpatía, por estas notables figuras populares.
 
Su aparición en medio del caos, su real o aparente oposición a los intereses del "imperio", su preocupación por los más desamparados,... ¿cómo no ha de despertar en nosotros agradables e intensos estados emocionales?
 
Es el héroe arquetípico, el valiente que enfrenta sólo a capa y espada a todos los villanos.

Pero somos seres complejos que además de sentir emociones tenemos el potencial de ser racionales, y es necesario - me animo a decir indispensable - entender de dónde provienen estas emociones para no perder contacto con la realidad.

Vivimos asqueados por el horror sembrado a diestra y siniestra por un pequeño grupo de psicópatas que domina a voluntad el mundo.
 
Muerte, miseria, enfermedad, engaño, nos rodean a diario y nuestra tolerancia finalmente colapsa. En esta particular circunstancia estos singulares personajes son como destellos de luz, de justicia, de virtud... en fin, una especie de remanso, y como tal no podemos evitar sucumbir a la tentación de recostarnos a descansar en él.

Pero es nuestra obligación permanecer lo más cercano a la verdad como nos sea posible.
 
Estas figuras populares son encantadoras en la mayoría de los casos, pero albergan aspectos tan oscuros como cualquier ser humano, y por lo general no pueden o no quieren hacerse conscientes de ellos.

Su ego suele ser desmedido. Buena parte de su accionar es tendiente a mantener su condición de superhombre.
 
 
 
 
La adoración de las masas obnubiladas fortalece su convencimiento en que un destino grandilocuente ha sido reservado para él.
 
Su autoimagen, distorsionada por la dinámica de esta apasionada relación con su pueblo, crea una barrera infranqueable entre su mundo personal y subjetivo, y la realidad. En poco tiempo todas sus energías son invertidas en mantener esta condición de ser único, irrepetible. No hay sucesores, no hay reemplazos.

Entre el amado líder y su pueblo se desarrolla una relación simbiótica en donde las debilidades de uno y otro se refuerzan dando como resultado un distanciamiento de la realidad cada vez más pronunciado.
 
Ambos alimentan fantasías, ambos ingresan en un estado narcótico donde la realidad es distorsionada para ajustarse a las expectativas y necesidades de cada uno.
 
 
 

¡Patocracia, siempre patocracia!

Y sí, son los psicópatas en la cima del mundo los que siempre alzan la copa del triunfo.
 
En un mundo patocrático, es decir, gobernado por psicópatas, todo lo que procede de él es creado con el único fin de mantener funcionando la monstruosa maquinaria de manipulación y control. Sin conocimiento, sin libertad, y sin conciencia, no hay forma de provocar, o al menos posibilitar, un cambio sustancial.

Los líderes populares emergen en medio de circunstancias que apenas alcanzan a entender, sólo perciben los síntomas de una enfermedad, pero no comprenden realmente donde se origina.
 
En consecuencia apenas alcanzan a mitigar temporalmente algunas de las manifestaciones visibles de esa afección, pero ni remotamente se acercan a la cura.

Estos singulares personajes surgen dentro de un sistema que los anticipa, y que de hecho esta deliberadamente diseñado, no sólo para frustrar cualquier intento de hacerle daño, sino para sacar provecho de su eventual y esporádica aparición.
 
Su relativamente corto paso por los pasillos de la historia, son válvulas de presión que se activan justo en el momento en que la caldera social está por explotar.
  • ¿Qué podría ocurrir si las masas colapsaran, si desapareciera toda esperanza, si el descrédito por la democracia y las instituciones fuera tal que ya nadie creyera en ellas, si no confiaran más en gobernantes ni representantes ni en que nadie pueda salvarlos? La aparición de estas figuras condena a las masas populares a seguir viviendo inmersos en una ilusión, a renovar las esperanzas perdidas en "el gobierno del pueblo, para el pueblo, y por el pueblo", a creer en una falsa justicia divina que por fin los favorece, a vislumbrar ingenuamente un mejor futuro y relajar su escasa voluntad, a dejar nuevamente que otros conduzcan su destino, a permanecer en una infantil ignorancia que los reduce a poco menos que desprotegidas criaturas demandantes de un paternal guía.
     
  • ¿Qué más podría desear este perverso consorcio de psicópatas que tras bambalinas gobiernan el mundo? Los héroes populares llegan justo a tiempo para hacer su trabajo sucio, para acomodar la estantería justo cuando todo está a punto de desbaratarse.

  • ¿Cuál es el precio que debe pagar el sistema? Casi nada, apenas unos millones aquí y otros allá, unos pocos años de algún recurso negado, y no mucho más.

  • ¿Cuál es el precio que paga la gente común? Su vida. Apenas desaparece el líder popular y cae tras él lo mucho o poco que hizo, al pueblo nada le queda, sólo un irreal recuerdo que para empeorar lo malo, más adelante será de inestimable utilidad para que otros sujetos funcionales al sistema sigan manipulando a las masas durante años argumentando ser los herederos del héroe desaparecido.



En estas condiciones, siempre el sistema de control prevalece.

Los héroes populares, incluso aquellos pocos que exhiban verdadera nobleza de espíritu y posean un sincero deseo de hacer algo por los más desprotegidos, en tanto jueguen sobre el tablero creado por el propio sistema, inmersos en una ilusión de autodeterminación, creyéndose poseedores de voluntad y libertad, e ignorantes de la realidad que subyace a cualquier conflicto político o ideológico..., en definitiva, mientras permanezcan alejados de la realidad objetiva y sumidos en un espejismo de subjetividades, poco o nada podrán hacer por su amado pueblo.

Es más, posiblemente a la larga empeoren su situación: la actitud paternalista comúnmente ligada a estas figuras populares, adormece a las masas y contribuye a profundizar la debilidad de conciencia ya de por sí hábilmente conseguida por el funcionamiento eficiente de un sistema de control que paradójicamente intentan combatir.

El líder popular lleva a cabo su labor revolucionaria desde dentro del sistema, usando sus recursos, y ajustándose a su dinámica.

No hace mucho tiempo atrás en otra editorial afirmábamos:
El mismo sistema de control que domina nuestras vidas y somete nuestros bríos, empobrece países, saquea recursos, enferma sociedades, envenena nuestros alimentos, mata a nuestros hijos, y quebranta nuestra voluntad, se presenta ante nuestros ojos como una madre generosa ofreciéndonos todo tipo de alternativas para cambiarlo.

El activismo, sea éste político o social, es una de las alternativas más comunes. Desde este lugar se supone que podemos operar el cambio que anhelamos.

El sistema nos brinda acceso a todo tipo de organizaciones desde donde, en teoría, podemos movilizar las fuerzas creativas que harán un mundo mejor, un mundo libre de dolor, sin injusticias, donde a nadie le falte alimento, donde no haya guerras, y donde nos ayudemos unos a otros fraternalmente.

De este modo este sistema nos enseña desde las etapas tempranas de nuestro desarrollo que para cambiarlo debemos hacerlo desde dentro, usando su dinámica, sus organismos, sus reglas, y sus recursos.

***

  • ¿No hay algo extraño aquí?
  • ¿No parece cuando menos contradictorio que un sistema creado para coaccionar sobre nuestra libertad y someter nuestra voluntad nos invite amablemente a ejercer desde dentro justamente nuestra libertad y nuestra voluntad para cambiarlo?
  • ¿No despierta sospechas el hecho de que sea el mismo sistema de control el que nos facilite los medios para afectar ese control que justamente constituye su razón de ser?
Consideremos por un momento lo expuesto hasta aquí.
¿No sería más lógico considerar que los medios que nos ofrece un sistema de control para acabar con ese mismo sistema de control no sean más que un engaño?
Es una trampa mortal, todo es parte de una estrategia sublime, producto de una inteligencia que roza lo sobrenatural. Los héroes populares son una pieza esencial del sistema de control.
 



La revolución interior

A menudo líderes y seguidores marchan juntos enarbolando la bandera de la revolución.

Realmente están convencidos de que son protagonistas de un momento único en la historia donde el curso de los acontecimientos cambia total y definitivamente a favor de la justicia, la igualdad y la libertad de los individuos.

Pero como ya hemos señalado, los eventos que se suceden tras la llegada de estas figuras cautivadoras son fundamentalmente paños fríos tendientes a bajar la fiebre social. No hay cambios sustanciales ni permanentes. No hay revolución. Y no hay revolución porque quienes participan de estos movimientos sociales no saben realmente contra qué o para cambiar qué se pone en marcha esta rebelión.

No entienden que el enemigo no es la pobreza, ni la desigualdad, ni tampoco el capitalismo, o las bancas internacionales, ni siquiera el imperio mismo; estos son sólo la profunda huella que deja en la sociedad el paso de un gigante invisible que controla y somete a la humanidad sin que esta note acaso su existencia.

Como toda huella es sólo un indicio, una señal que nos permite apenas sospechar su tamaño y poderío.

El hombre, cautivo de una ceguera en parte auto-inflingida, ni siquiera ve la huella, sólo tropieza con ella. Deambulando por la vida sin entender la naturaleza de su existencia ni de la realidad, el ser humano cae en un pozo, se da un duro golpe, se levanta como puede, y hasta en ocasiones logra salir de él; pero sólo en casos extraordinarios descubre que no era un pozo, sino una enorme huella.

Aún bajo el influjo de estos destellos de conciencia no hay garantías de que este singular sujeto interprete correctamente su descubrimiento.

Sólo una auténtica vocación por la verdad, acompañada de una férrea voluntad desarrollada a fuerza de autoconocimiento y trabajo interior, posibilitará que este hombre vislumbre acaso la existencia de la monstruosa bestia.

Y sólo compartir con humildad su conocimientos con otros individuos similares a él hará posible una auténtica revolución, la revolución del espíritu, la revolución interior.

martes, 23 de abril de 2013

PARTE 1 La Investigación Comienza Monte Graham y el Proyecto L.U.C.I.F.E.R. 30 Diciembre 2012


 
PARTE 1
La Investigación Comienza
Monte Graham y el Proyecto L.U.C.I.F.E.R.
30 Diciembre 2012



Siglas para L.U.C.I.F.E.R.
"Large Binocular Telescope Near-infrared Utility with Camera and Integral Field Unit for Extragalactic Research",
significando:
"Gran Telescopio Binocular Infrarrojo de Utilidad Cercana con Cámara y Unidad de Campo Integral para Investigación Extragaláctica"

"Lucifer, cuyas siglas en inglés significan "Gran Telescopio Binocular Infrarrojo Cercano Utilidad con Cámara y Unidad de Campo Integral para Investigación Extragaláctica”, es un instrumento refrigerado conectado a un telescopio en Arizona.
 
Y sí, es llamado así por el diablo, cuyo nombre mismo significa "estrella de la mañana" [y que] resulta estar justo al lado del Observatorio del Vaticano en el monte Graham en Tucson."
Rebecca Boyle, de la revista Popular Science

Después del lanzamiento de nuestro best-seller 2012 Petrus Romanus - El Último Papa está aquí, fuimos inundados con invitaciones de todo el mundo para ser entrevistados en la radio, la televisión y en los medios impresos.
 
Estos incluyen,
  • segmentos en el History Channel de "Cuenta Atrás para el  Apocalipsis", que se estrenó el 09 de noviembre de 2012
  • una función especial en la canal cristiano más grande de Canadá, VisionTV titulado "Yo profetizo: La serie del Apocalipsis” (con recreaciones) que se transmitió a nivel nacional el Martes, 20 de noviembre de 2012
  • invitaciones a Roma para hablar con los medios de comunicación italianos nuestras conclusiones sobre René Thibaut, un jesuita belga cuyo minucioso análisis de la Profecía de los Papas predijo la llegada de Petrus Romanus en esta era
  • una entrevista en "lo mayor de", con George Noory en Coast to Coast AM,
...y docenas más.

Pero fue dos shows en particular, lo que hicimos en el programa radial Omega Man ​​with autor popular y la radio Steve Quayle hombre que llevó a nuestra visita a Monte Graham en el sureste de Arizona para iniciar la investigación.
 
El primer show de Steve disparó al Hombre Omega Man ​​al primer Programa Blog Radial de Conversación # 1 en el mundo por más de una semana. Se centró en la antigua profecía de los Papas y el hecho de que el pontífice después de Benedicto XVI será el último en esta misteriosa lista de papas, una profecía que se ocultó en el interior de las bóvedas secretas del Vaticano durante cientos de años, y que muchos creen que apunta a la llegada del Falso Profeta de la infamia del fin de los tiempos.
 
(Tenga en cuenta que al inicio de esta investigación, el Papa Benedicto XVI seguía siendo Papa, y quien quiera que esté previsto a seguirlo en el papel de Petrus Romanus es todavía una cuestión abierta, pero quienquiera que resulte ser, es el último Papa según la medieval profecía católica).

En el segundo programa de Hombre Omega, que se emitió Miércoles 04 de abril de 2012, se abordó el tema de la conexión "Vaticano ET".
 
Ese programa envió al Hombre Omega a la estratosfera por una posición superior sin precedentes de un mes en el programa de radio más popular en el planeta, lo que demuestra a estos autores que el mundo está más que casualmente interesado, ​​no sólo en el último Papa, sino en la relación entre Roma y su trabajo sobre la inteligencia extraterrestre, la astrobiología y la intrigante relación entre esas cuestiones y Petrus Romanus.

Así, en una suave mañana de septiembre de 2012, junto con nuestro camarógrafo - Joe Ardis, también conocido como el hombre salvaje de las montañas Ozark - salimos de la pequeña ciudad del desierto de Safford, Arizona (que normalmente tiene un cálido clima deséricto, mucho más caliente que la mayoría lugares en el este de Arizona, debido a su altitud relativamente baja de 2.953 pies) [i] en ruta hacia el monte Graham al Observatorio Base Camp, a 80 millas de Tucson y a pocos kilómetros al sur de Safford sobre la Ruta Estatal 366.
 
Situado cerca del límite norte de los territorios Apache Chiricahua y territorios occidentales Apaches, Dził Nchaa Si An, como se le conoce en el idioma Apache occidental, es una de las cuatro montañas sagradas en América para los Apache, y considerada sagrada para la totalidad de los pueblos nativos de esa región.
 
 (La Tribu Apache San Carlos originalmente se había unido a los ambientalistas que buscan, entre otras cosas, proteger los terrenos sagrados y la Ardilla Roja Americana, en la presentación de docenas de demandas ante un tribunal federal de apelaciones para detener la construcción de los observatorios de Monte Graham, pero el proyecto finalmente prevaleció después de una Ley pasada por el Congreso de los Estados Unidos que lo permitió).

Habíamos sido advertidos por nuestro guía que la caminata por la ladera empinada de 2,953 metros hasta a más de 10,700 era precaria, con curvas cerradas, más zigzags y segmentos estrechos del camino con vistas a las paredes del más profundo cañón que podríamos haber imaginado, y, para rematar, no habría barandas a lo largo de la desgarradora trayectoria en zigzag.
 
Estábamos programados para llegar al Observatorio Internacional del Monte Graham un par de horas después de la salida. Nos reuníamos con los astrónomos e ingenieros del Gran Telescopio Binocular - en la actualidad uno de los telescopios ópticos más avanzados del mundos - donde, entre otras cosas, el nuevo dispositivo LUCIFER está fijado entre sus gigantes espejos gemelos (cualquiera de ellos sería el mayor telescopio óptico en el continente de América del Norte). 
 
Más tarde nos dijo el ingeniero de sistemas de GTB, que pasó mucho tiempo con nosotros ese día, que otro instrumento - LUCIFER-II - está programado para llegar al observatorio en cualquier momento ahora y completar las dos cámaras espectógrafas termográficas infrarrojas multi-objeto de larga rendija que necesitan para estudiar el cielo en busca de, entre otras cosas, exo-planetas que podrían albergar vida inteligente.
 
También visitábamos el Telescopio Submilimétrico Heinrich Hertz ese día, que está ubicado entre el GTB y el verdadero objetivo de nuestra búsqueda - el Telescopio de Tecnología Avanzada del Vaticano y los jesuitas que trabajan allí.

Antes de abandonar el campamento base, fue sugerido que tomásemos Dramamine para el mareo, antes de la salida, y los dos hombres en nuestro equipo que declinaron la oferta, pronto hubieran deseado no haberla declinado, ya que una vez en camino,  era un viaje sin parar de atrás hacia adelante, saltando arriba y abajo mientras el conductor - que parecía  disfrutar de estar en un equipo más rápido de lo que debería haber tenido, dadas las circunstancias - de vez en cuando nos miraba por el espejo retrovisor y sonreía. 
 
A medida que pasábamos de los matorrales del desierto de Sonora en las faldas de la montaña hasta el  bosque de abetos alpinos y bosques cerca de la cumbre, nuestro guía, quien se sentaba en el asiento delantero opuesto al chofer de vez en cuando señalaba algo a un lado, describiendo cómo existían zonas más vitales y vegetativas aquí que en cualquier otra montaña de América del Norte, incluyendo casi dos docenas de plantas, animales e insectos que no se encuentran en ningún otro lugar.
 
Por supuesto, esto incluye el célebre Monte Graham - la ardilla roja en peligro de extinción - que Arizona ya ha gastado por lo menos 1,25 millones de dólares protegiéndola.
 
Pero era difícil de apreciar estos hechos mientras estaba uno mareándose cada vez más y preguntándose cuán lejos abajo de la pared del cañón rodaríamos si en algún momento el conductor perdía el control y rodábamos a un lado del cañón.
 
Por suerte, justo cuando estábamos empezando a pensar que esto había sido una mala idea, paramos aproximadamente a dos tercios del camino hasta la montaña en la estación de Columbine Ranger, un Complejo Forestal del Servicio Administrativo USDA que había sido construido alrededor de 1935 por el Cuerpo Civil de Conservación, un programa de trabajo de asistencia pública que era parte de "Nuevo Tratol" del presidente Franklin D. Roosevelt, que había proporcionado trabajos manuales para personas no calificadas para aliviar el desempleo durante la Gran Depresión. 

Nos llevamos una bolsa de almuerzo y usamos la Estación de Guardabosques como un lugar para descansar un rato, comer, y dejar que nuestros vientres recuperar un poco de la montaña rusa.
 
Mientras comíamos un emparedado y veíamos las envejecidas fotos en blanco y negro que colgaban en las paredes aquí y allá, de los hombres era de la Depresión que habían construido el modesto campamento, nos encontramos con un voluntario, un interesante viejo amigo quien nos contó cómo había estado yendo allí durante muchos años para mantener un fuego en la chimenea y para saludar a los caminantes que recorrían el parque. Cuando le dijimos que íbamos, él se quedó en silencio.
 
Cuando añadimos que nuestro plan era hablar con los jesuitas en VATT en la zona restringida más arriba en la montaña, perdió interés en la conversación y comenzó a agitar su fuego de nuevo.

Minutos más tarde, consumido el almuerzo consumido y aún con los estómagos inquietos, estábamos de regreso en nuestro vehículo. Desde este punto en adelante, el camino, si podemos llamarlo así, se convirtió en poco más que un glorificado sendero de cabra hasta que finalmente, a una milla de nuestro destino, llegamos a una puerta de seguridad con las advertencias de "Prohibido el paso" en varios idiomas.
 
El guía tenía una llave de la puerta. Abrió entonces volvió a cerrar detrás de nosotros después de que nos condujo a través de la abertura.
En ese momento, el conductor sacó un radio, que no habíamos visto antes, y llamó por radio a alguien al dirigirnos por la pendiente.
 
Evidentemente esto era necesario porque a partir de este punto en adelante el carril de grava empinado era apenas lo suficientemente ancho para un vehículo a la vez, y no quiso arriesgarse a chocar contra otro vehículo que pudiera estar descendiendo de los Observatorios. Nadie respondió a la llamada, por lo que llamó por radio otra vez, y luego una tercera vez, aún sin ninguna respuesta. 
 
El silencio debe haber significado que el camino estaba claro, ya que él deslizó el vehículo en marcha baja y comenzamos nuestros últimos 30 minutos a subir por la ladera de la montaña.
"Y una cosa más", advirtió el guía que nos tiró sobre la rocosa pista, girando las llantas contra la gravilla suelta y el polvo.
 
"Cuando lleguemos a la zona restringida verán cables de colores brillantes acordonando la mayor parte de la tierra alrededor de los edificios. No... repito, no pasen por encima de esas líneas o serán inmediatamente arrestados y llevado a la cárcel. "
No estaba sonriendo, y cuando llegamos a los observatorios, vimos las líneas de seguridad y vehículos de vigilancia, tal como lo había descrito.

 

 
BUSCANDO A LUCIFER DESDE LO ALTO DE LA MONTAÑA SAGRADA

Eran aproximadamente las 11: AM (PST) Al doblar la última curva, justo por delante de los edificios imponentes que albergan el Gran Telescopio Binocular (GTB), un telescopio óptico para astronomía y actualmente uno de los sistemas más avanzados del mundo.
 
Cerca de él estaba el edificio del telescopio submilimétrico (TSM), o como también se le conoce, el edificio Heinrich Hertz del telescopio submilimétrico, un radio telescopio único de,
"estado-del-arte de un solo plato para observaciones en longitudes de onda submilimétricas... el más exacto radio telescopio jamás construido.”[ii]
Y por último, pero a no menos de una cuadra de distancia de ellos se observaba la razón principal para caminar penosamente a la cima de este pico - el Avanzado Telescopio Tecnológico del Vaticano o VATT.

Por supuesto, había leído la historia oficial de la página web del Observatorio del Vaticano antes de hacer el viaje, de cómo VATT hace honor a su nombre:
"Su corazón es una construcción de panal de 1.8-mf/1.0 de espejo primario de borosilicato.
 
Esto fue fabricado en el Laboratorio Mirror de la Universidad de Arizona, y fue pionero, tanto de las técnicas de fundición en giro y las técnicas de pulido de ese laboratorio, que están siendo utilizadas para espejos de telescopios de hasta 8,4 m de diámetro.
 
El espejo primario es tan profundamente-cóncavo que el foco del telescopio está sólo por encima del espejo, ya que el espejo es amplio, permitiendo así una estructura que es aproximadamente tres veces más compacta que la anterior generación de diseños de telescopio.”[Iii]
Dejando de lado el lenguaje técnico, los "observadores" que están autorizados para operar VATT y aquello que están utilizando para estos días es lo que nos llevaría a través del espejo.
 
Esto fue confirmado más tarde por el Padre Jesuita de guardia ese día (a quien capturamos en la película) que nos dijo que entre las investigaciones más importantes teniendo lugar con astrónomos del sitio del Vaticano es la búsqueda de la identificación de ciertos planetas extrasolares y la inteligencia extraterrestre avanzada. A continuación, procedió (al igual que nuestro guía) a mostrarnos todo el observatorio - desde los cuartos personales de los astrónomos eclesiásticos - donde comían, dormían, relajado, estudiaban - a las salas de control, pantallas de ordenador y sistemas, e incluso el propio telescopio.
 
A pesar de que se nos dio completa oportunidad  sin restricciones a cuestionar cómo se utilizan los dispositivos y qué distintivos definen a cada uno de los telescopios en el monte Graham por aparte, no había esperado esa facilidad con la que los astrónomos y técnicos también hablarían de los ovnis!
 
Esto fue especialmente cierto cuando caminamos por el camino de grava de VATT hacia el Gran Telescopio Binocular (GTB), donde pasamos la mayor parte del día con un ingeniero de sistemas que no sólo nos llevó a los siete niveles de esa poderosa máquina - señalando el dispositivo LUCIFER y explicándonos para qué se utiliza (al que él cariñosamente se refirió como "Lucy" varias veces y en otros lugares como "Lucifer"), así como todos los demás aspectos del telescopio, nosotros tratamos de envolver nuestras mentes en todo - pero que también nos sorprendió al sentarnos en la sala de control, escuchándolo a él y a los astrónomos hablando tan a la ligera de la redundancia con la que los ovnis son capturados en las pantallas como dardos a través de los cielos.  
 
Nuestro amistoso ingeniero no parpadeó, ni tampoco ninguno de los otros científicos en la habitación, y nos quedamos impactados por esto, cuán ordinario parecía ser esto.
 
 
 

Autores Tom Horn y Putnam Cris delante de VATT.
 
 


De pie en la plataforma debajo VATT.
 
 


Caminando desde VATT hacia el Gran Telescopio Binocular.
 

 

Ingeniero de Sistemas del GTB en la sala de control con Tom, Cris,
y un astrónomo (fuera de cuadro a la derecha) describiendo la frecuencia con
la cual son capturados "OVNIs" durante las observaciones.
 
 
Pero por más que el común de los avistamientos de ovnis en los Telescopios del Monte Graham nos intrigaron, esta no era la razón principal de nuestra visita allí.
 
Habíamos llegado con cuestiones más profundas relativas a los astrónomos de alto nivel del Vaticano y lo que habían estado filtrando  y discutiendo con los medios de comunicación en los últimos años. Comentarios cautivantes de los padres jesuitas como Guy Consolmagno - un astrónomo líder que a menudo se convierte en imagen en los medios de comunicación como portavoz del Vaticano, quien ha trabajado en la NASA y es profesor en la Universidad de Harvard y el MIT y que en la actualidad divide su tiempo entre el Observatorio del Vaticano y de laboratorio (Specola Vaticana ), con sede en la residencia de verano del Papa en Castel Gandolfo, Italia, y el Monte Graham en Arizona.
 
En los últimos años, ha centrado gran parte de su tiempo y esfuerzo en un intento de reconciliar ciencia y religión en los foros públicos, específicamente en lo que se refiere al tema de la vida extraterrestre y su posible impacto en el futuro de la fe, que decidimos ponernos en contacto con él.
 
Accedió a ser entrevistado desde Roma, y en los numerosos intercambios que siguieron, nos contó algunas cosas que parecían fuera del alcance.
 
Él incluso nos envió una copia de un documento privado en pdf, una literal mina de oro de lo que él y el Vaticano están considerando en relación con las ramificaciones de la astrobiología y específicamente el descubrimiento de extraterrestres avanzados... en el que admite que las sociedades contemporáneas muy pronto,
"Miremos a los extraterrestres  a ser los salvadores de la humanidad."
 
 
 
Referencias
[I] http://en.wikipedia.org/wiki/Safford, _Arizona
[Ii] http://adsabs.harvard.edu/abs/2000yera.confE..64D
[Iii] http://vaticanobservatory.org/VATT/index.php